Una construcción con un rendimiento energético óptimo supone un ahorro en todos los sentidos. Un ahorro tanto para la empresa o particular que encarga el proyecto como para el medio ambiente. Esto es así porque el rendimiento energético evita el despilfarro de recursos tanto naturales como artificiales, haciendo que estos sean más eficientes y se utilicen de forma más inteligente en la construcción.

El rendimiento energético proporciona a los dueños de la construcción un ahorro económico a largo plazo, evitando el gasto energético excesivo y debido a que los materiales son de altas calidades evitando tener que renovarlos demasiado a menudo, creando así un gasto aún menor. Además el lado ecosostenible es especialmente importante en el mundo actual en el que el calentamiento global, la polución y el despilfarro de los recursos naturales son un gran problema.

Energías renovables

Una forma de que una construcción tenga un rendimiento energético óptimo es contratar para él una tarifa de luz que utilice energía renovable. Para ello, una buena opción es utilizar un comparador de tarifas de luz como el que se encuentra aquí, este tipo de herramientas puede ayudar a los clientes a encontrar la compañía y la tarifa, más barata, que más se adapte a sus necesidades o saber que comercializadoras de luz ofrecen tarifas con energías 100% renovables.

En caso de que se trate de una construcción ya creada, especialmente viviendas de segunda ocupación que ya tengan contratado una tarifa de luz con una compañía, el cliente puede, para mejorar la eficiencia energética del hogar, escoger otra tarifa, por ejemplo, en caso de que sea Endesa la compañía se puede hacer un cambio de titular (toda la información está aquí) para pasar a una de las tarifas de la compañía de luz que ofrezca energías renovables y sostenibles para el medio ambiente.

Materiales sostenibles

 Otra forma de conseguir un hogar con un alto rendimiento energético es usar materiales sostenibles, renovables, naturales y de alta calidad. Estos materiales pasan por madera que venga de bosques con mantenimiento responsable a lana de oveja. Uno de este tipo de materiales es el bambú, la madera de bambú es un fantástico aislante térmico, además las plantaciones de bambú crecen a gran velocidad, lo cual permite que se reemplace el bambú que se utiliza de forma muy rápida, evitando la deforestación.

La lana de oveja mencionada anteriormente, puede pensarse que no tiene un uso fuera de la industria textil y de moda, pero tiene un uso en el hogar que no está aún extendido pero es algo absolutamente fantástico. La lana de oveja es un material que además de usarse para el aislamiento térmico y acústico, es fantástico para prevenir las humedades y mantener la casa libre de goteras e inundaciones.

Aislamiento térmico

Se ha hablado de materiales que ayudan con el aislamiento térmico, pero hay que comprender por que esto es importante para el rendimiento energético. La razón por la que el aislamiento térmico es esencial, es porque mantiene la construcción protegida del frío y el calor exterior, y al mismo tiempo, mantiene en el interior el calor y el frío de la calefacción o el aire acondicionado evitando que haya que subir o bajar demasiado la temperatura para tener un buen ambiente en el interior de la construcción.